¿Necesitas Esperanza?

 

Vivimos tiempos de mucha incertidumbre, maldad y desesperanza. Pareciera ser que las instituciones sociales nos han fallado. Las noticias que escuchamos o leemos todos los días en nuestro país y que también vemos alrededor del mundo son evidencia de la maldad que existe y el sufrimiento que causa cuando se manifiesta. Por esta razón algunas personas se sienten desilusionadas y luchan para encontrar el propósito de la vida.

 La realidad es que todos hemos hecho, pensado o dicho cosas que demuestran que en nuestra vida también existe la maldad. La Biblia le llama a eso pecado, y a causa de nuestro pecado “todos estamos privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).  Pero existen buenas noticias para ti. 

 Dios quiere tener una relación personal contigo. Reflexiona en esto: el creador del universo anhela relacionarse personalmente contigo. ¿Por qué? Porque Dios te ama. Su amor es incomparable y para demostrarlo envió a Jesús a morir en la cruz para que tus pecados fueran perdonados. 

 “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

 “Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la vida” (1 Pedro 3:18).

 Tal vez te preguntas, ¿cómo puedo tener una relación personal con Dios?

 Romanos 10:9-10 dice:

“…que, si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo”.

 1.       Confiesa que has vivido la vida a tu manera, alejado de Dios y que has cometido faltas, pecados que te separan de él. La Biblia dice que todos hemos pecado y que “la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Romanos 6:23).

 2.       Cree que Jesús es el único que puede salvarte. Él mismo dijo que era “el camino, la verdad y la vida y que nadie llegaría al Padre sino por él” (Juan 14:6). El camino al Padre fue abierto por la muerte y resurrección de Cristo.  Él es la razón de nuestra esperanza.

 3.       Celebra tu nueva vida en Cristo. Ya que has confesado y has creído, has nacido de nuevo, eres un hijo de Dios (Juan 1:12) y puedes mirar el futuro con buenas expectativas. El plan de Dios se cumplirá. Él regresará y lo veremos “tal como él es” (1 Juan 3:2); “estaremos con él para siempre” (1 Tesalonicenses 4:17) en la eternidad donde “él enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir” (Apocalipsis 21:4).

 La salvación no es un premio por las cosas buenas que hemos hecho. La salvación es un regalo que no merecemos.  ¿Necesitas esperanza? Ven a Cristo. Él es el único que te la puede dar.

 Queremos escuchar de ti. Si has confesado y creído, queremos celebrar contigo. Llena el formulario al lado para que podamos orar por ti y contactarte.

 
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